
¿Cómo subir las defensas practicando Yoga?
En el anterior artículo decíamos que el Yoga es “un estilo adaptado a la forma de vida que tenemos en occidente”. Con él obtenemos beneficios tales como tonificación muscular, flexibilidad, levantar las defensas, regular la presión arterial, confianza en sí mismos, seguridad, etc.
En esta oportunidad les contaremos más sobre cómo subimos las defensas practicando esta milenaria actividad.
¡Vamos a clase!
Comencemos. Estamos en un lugar x, encima de una colchoneta de Yoga (yogamat), música suave, y la voz de la Instructora dando las pautas para que logres relajarte al comenzar la clase. Ya desde allí, tu sistema nervioso comienza a dar la orden para que te relajes. Seguido a estas pautas, comienza a aconsejarte que te centres en tu respiración, que lleves toda tu atención a esas milésimas de segundos en el que inhalas y luego exhalas…
Ahora, unos minutos más tarde ya con tu cuerpo en total calma, sientes que realmente te has encontrado a ti mismo. Que te has conectado con tu real esencia, con tu respiración, con tu piel, con esa calma y esa paz que tanto deseas todo el día…
La voz de la Instructora te lleva a realizar diferentes Asanas (posturas), todas con la debida concentración, todas comenzando con una inhalación y finalizando con una exhalación. Sientes cada parte del cuerpo que esta involucrándose en la perfecta postura. Tu postura, a la que tu accedes, y no más allá, sin dolor, sin forzarte más de lo que puedes, eso te dará la suficiente confianza y elevará tus defensas.
Así de simple, así de fácil es, así como ser conscientes de lo que hacemos minuto a minuto. Así, nos sentimos confiados con nosotros mismos y nuestras defensas comienzan a elevarse. Todos los órganos están involucrados, todos los músculos aportan, así es el Yoga, y así de fácil es comenzar a cambiar despacio, de forma lenta pero segura para nuestro propio ser.
Haciendo conciencia de que es un trabajo seguro, haciendo conciencia que es trabajando lento, de que es un efecto a largo plazo. Haciendo conciencia de que en cada una de estas clases tú transformas célula a célula.
Relájate en Savasana
Cuando la clase está por terminar, nos tumbamos en el piso, y comenzamos la relajación, respiramos lento, pausado, tranquilo, luego inhalamos en 1, 2, 3, retenemos el aire, exhalamos en 6, 5, 4, 3, 2, 1.
Respira, concéntrate, toma impulso y…. Practica YOGA
Mónica Alberdi Méndez
Instructora de Yoga Integral Occidental avalada por la Asociación Yogadhara del Uruguay.
Yoga Infantil y Yoga Terapéutico.
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