
Beneficios de practicar Yoga (II)
El Yoga Integral Occidental, el sistema de práctica que represento y comparto, es considerado “diferente”.
Según lo aprendido en el curso de Instructorado de Yoga el compartir los conocimientos de las asanas y movimientos de la práctica no se asocian a la postura perfecta, que significa esto:
Que practicar no significa hacerlo igual que el instructor o que el más veterano de los practicantes, sino que lo debemos hacer hasta donde nuestro propio cuerpo nos permita.
¿Qué hay que tener en cuenta?
Si la instructora nos propone un ejercicio como por ejemplo el Gato Estirado tal como lo expresa en el anterior artículo, sobre las contraindicaciones: No debes practicar la postura normal si estas embarazada, y si tienes lesiones graves en las vértebras cervicales, pero puedes hacerlo con alguna modificación separando piernas para ésta te sea más cómoda.
Debes tener en cuenta que siempre podemos realizar las posturas con modificaciones posturales, con elementos que nos permitan llegar a la postura deseada de la mejor manera, logrando así nuestra propia postura, donde solo nosotros sabemos si nos duele, o no, si nos molesta o no, si estamos bien y nos sentimos bien o no en la misma.
Es algo muy personal, es algo que solo nosotros podemos decidir si está bien logrado hasta donde nosotros podamos. ¿se entiende?
Ejemplo:
Sandra una amiga, me comentó que leyendo el artículo anterior ella no podía hacer yoga, porque tiene su columna muy mal. A lo que yo le respondí que sí puede, hasta donde ella decida llegar puede, y de eso se trata este estilo de Yoga.
De integrarnos al sistema cada cual a su manera, cada cual con sus tiempos pero no por eso desistir de llegar a lograr dar lo mejor de cada uno.
Debemos orientarlos a practicar el autoconocimiento del cuerpo, de la anatomía y fisiología humana así como la auto observación de cada postura, de su respiración, en cada clase, en cada día, en cada inhalación, en cada parpadeo.
Entonces, ¿Por qué incentivamos a que realicen las posturas cada uno a su manera?
Porque las mismas no solo nos aportan mejoras en la parte ósea, también podemos apreciar la incidencia de las ásanas o posturas en los órganos de nuestro cuerpo, o en nuestras glándulas.
También puede ayudarnos a mejorar trastornos hormonales, apuntando hacia la o las glándulas afectadas.
En resumen, las ásanas o posturas del YOGA tienen una incidencia total sobre todo el organismo.
Mónica Alberdi Méndez
Instructora de Yoga Integral Occidental avalada por la Asociación Yogadhara del Uruguay.
Yoga Infantil y Yoga Terapéutico.
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